99% de los niños adolescentes son odiables y <i>Didi </i>— a diferencia de Lamine Yamal — no es la excepción, pero qué carajo importa. Ser puberto también es incómodo y horrible y si piensas lo contrario hoy eres un adulto con excelente autoestima y una grave carencia de humildad y te odio.
No le preguntes a tu mamá cómo imagina la vida si no te hubiera tenido. O sí, hazlo, qué tanto, ellas también sueñan…
Guaos esta película me gustó mucho.

