La película es rápida y fácil de seguir. Mantiene la tensión casi todo el tiempo y eso la hace entretenida. No te deja aburrirte.
Las actuaciones están bien. Chris Pratt cumple, aunque no destaca mucho. Rebecca Ferguson tiene más presencia y aporta momentos interesantes.
El problema es que la idea no es muy nueva y la película no profundiza tanto como podría. Toca temas importantes, pero de forma bastante simple.
En resumen: no es una película increíble, pero sí muy entretenida. Ideal si quieres algo intenso y fácil de ver sin complicarte demasiado.











