Esta película es un tesoro escondido que nos ofrece una visión profunda y emotiva de la relación padre-hija, gracias a su narrativa introspectiva y su uso innovador de la memoria como dispositivo cinematográfico. Su inclusión en esta lista es merecida, ya que es un ejemplo perfecto de cómo el cine independiente puede crear historias íntimas y auténticas que resuenan profundamente con el espectador.