Akira Yamanobo, un funcionario de investigación judicial del Tribunal de Familia de Tokio, está a cargo de la arbitrariedad del divorcio de Tetsuo y Ayano Katase. Ayano, la esposa, que trabaja para una empresa boutique, insiste en que su marido está involucrado con otra mujer. Con el apoyo de su empleadora, Kotomi Saegusa, la presidenta de la empresa, exige el divorcio lo antes posible. Por otro lado, su marido Tetsuo, un profesional del comercio, niega tener una relación con una mujer. Dice que no aceptará el divorcio y no planea dejar a su único hijo, Kenta, por lo que la arbitrariedad continúa. Según la investigación de Akira, Ayano dio a luz a Kenta como madre soltera hace cinco años, cuando trabajaba como empleada de hospital, lo que hace que Tetsuo sea el padrastro de Kenta. Tetsuo ama a Kenta como si fuera su propio hijo, así que Akira no entiende por qué Ayano insiste tanto en obtener el divorcio. Sin embargo, la insistencia de Tetsuo en no renunciar a la custodia de su hijastro Kenta también es muy inusual.