
En un rincón remoto de Santiago de Cuba, una familia de origen haitiano celebra a la diosa Erzulie en oración y danza. La familia comparte el dolor resultado de la trágica historia de los migrantes haitianos que trabajan en la industria azucarera cubana.
No hay reseñas todavía. ¡Sé el primero en escribir una!