¡Feroz! ¡Sádico! ¡Hambriento de emociones! Cuando se trataba de cine independiente en el estado soleado, William Grefé era el más salvaje de los salvajes. Durante los años 60 y 70, el productor y director con sede en Miami transformó los rincones más oscuros de los pantanos de Florida en su propio plató personal. Desde cocodrilos desbocados poseídos por un brujo seminola antiguo (MALDICIÓN DE LA MUERTE DE TARTU) hasta una serpiente reptante llamada STANLEY, William Grefé producía películas de explotación de bajo presupuesto para autocines y salas de cine de todo el mundo. Ahora, sin la protección de jaulas u otros dispositivos de seguridad, la historia no contada del cineasta más atrevido de Florida llega a la pantalla... ¡EN COLOR PSICODÉLICO!